Probablemente muchos de quienes estén leyendo este artículo entiendan el significado de una despedida sin poder decir adiós, pues en esta situación excepcional por la que estamos atravesando, toda ceremonia o celebración ha cambiado por completo.

Ser parte de un velatorio, funeral o entierro, y en general de rituales en donde podemos expresar nuestras emociones por nuestros seres queridos y despedirnos de ellos, toma gran importancia en el proceso de aceptación de la pérdida. Sin embargo, en estas circunstancias, muchos no han podido prepararse para la partida de un familiar, y tampoco pudieron formar parte de un ritual de despedida.

Nosotros sabemos lo difícil que es atravesar por una pérdida, y más aún en tiempos de cuarentena, por lo cual les recomendamos algunos homenajes simbólicos que puedan alivianar un poco el peso que hay ahora en sus corazones. Uno de estos es escribir una carta al ser querido, demostrar todas esas emociones encontradas y dedicarle algunas palabras de despedida. Otra acción que se puede realizar, es encender una vela y ofrecer una oración, este es el mayor regalo de amor que se le puede hacer a un ser querido, ya que podemos pedirle a Dios que intermedie por su partida. Además pedirle a la Virgen María que nos acoja y consuele con su manto bendito, ofreciéndonos consuelo. Así también, podemos reunirnos con la familia virtualmente, para rendir un homenaje y rememorar los momentos vividos junto al ser querido, lo cual puede reconfortar en suma medida a cada integrante de la familia que está atravesando por el duelo. Y recordar que en medio de ello, hay personas que están a tu lado y pasan por el mismo sentimiento, por lo que compartir con ellos puede ser de gran alivio.

 Así pues, encomendándonos a la fe y oración, entenderemos que los caminos de Dios son perfectos, y que aunque nuestros ojos ya no puedan ver a esa persona, nuestro corazón siempre la sentirá presente. Recuerda que el amor no tiene distancias.